Pochaco y Toto
Uno de estos escasos días de sol y entusiasmo humano (jajajaja porque para esto sí que son flojos en casa), mamá y el abuelito nos llevaron de paseo, nos cansamos porque corrimos muchísimo, y después ¡al agua patos! Que nos bañan.
A manguerazo limpio, con harto jabón y shampoo que según la etiqueta huele a chicle, estos canes fueron víctimas de un impulso de limpieza dizque porque olíamos a rayos. ¡Pero si nosotros nos damos nuestros bañitos de lengua! Esos humanos nunca entenderán.
Así pues, quedamos todos escurridos y con olor raro, aunque con muchos mimos por parte del abuelito. Claro que después vive doble el martirio: la peinada (Pochaco odia, ODIA al señor cepillo) y el perfume, dice mamá que no podemos ir por la vida oliendo feito... ¡como ella se pone mucho pretende bañarnos a nosotros de eso! qué tal, ahora resulta que tenemos nuestro propio frasquito de una marca llamada Calvin Kan. Cualquier parecido con una de humanos es pura coincidencia.
Saludos a todos colegas!
Hay que sacudirse el jabón!!!!
¡Muaaaaaa! ¡Gracias por el baño!
















3 Ladridos:
siempre es bueno un baño y si el dia es soleado es muchisimo mejor.
No hay caso amigos, nunca lo entenderán jaja qué castigo!! patitaa guau guauu
Jajaja, definitivamente una de las actividades ams divertidas! bañar al perro! jajaja, auqneu uno no quiera termina probando el jabón, no? muchos saludos y felicidades por tus perritos y tu blog!
www.thatcrazycat.blogspot.com/
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